3 de julio de 2010

Toda una dama



Salía por los lugares ya recorridos como fue costumbre en alguna época del año. Esta vez salí con otras personas, una amiga de la universidad, un par de desconocidos, aparecidos y entre ellas una chica a la cual yo consideraba hermosa pero sabía muy bien que era terreno prohibido por decirlo de alguna forma; no era como yo.

Luego de haber bebido, bailado, que se yo, todos nos íbamos a nuestras casas y la señorita en cuestión tenía frío.

Hay veces en las que puedo mutar con mucha facilidad, supongo que depende del momento y la persona y de lo dominante que sea cada una y esta vez yo era dominante y ella la hermosa chica que tenía frío, así que saqué mi chaleco blanco (que tenía yo puesto) y lo coloqué en su espalda y le dije, póntelo para que no sientas frio y ella no se negó. Estoy segura que eso a ella le gustaba, el hecho de que yo fuera toda una mujer y a la vez una dama jugando a ser caballero, eso la descolocaba, se sonrojaba y me coqueteaba y no voy a mentir con que eso me hacía sentir muy bien, era un paso, pequeño paso pero lo era. Llegamos a una escalera y no sé bien por qué ella me encaró con alguna pregunta… a lo que le respondí.

No te voy a mentir, eres linda, me gustas pero no voy a ni siquiera intentar con alguien que sé que no tiene las mismas opciones que yo, relájate que no voy a intentar nada contigo.

Ella respondió besándome, así es, tomó mi cara y me besó y sinceramente no fue el mejor beso que me han dado (porque ella fue quién tomó la iniciativa) pero daba igual, el momento fue agradable, simpático y había que aprovecharlo y además agregó.

¿Aun crees que no lo vas a intentar?

No supe en qué momento la dejé, supongo que en su casa, como buena escena en donde soy toda una dama-caballero, esperemos que haya sido así.
Como es habitual en los sueños sin demasiado sentido fui a una feria de comida callejera donde buscaba a gente conocida, supongo, en realidad no lo sé. Iba a comprar galletas en promoción pero la mujer que los vendía metía trozos de sus cabellos en el paquete, es decir, “lleve galletas de pera, gratis trozos de mis cabellos por la compra de sus galletas” ¿cuek? Que asco y cuando seguí caminando, me encontré con dos amigos ¿conocidos? Creo que yo salía ser su cliente habitual en alguna época. Chicos. Quiero dos completos, por favor.

2 comentarios:

  1. Que lindo!
    Me gustó este sueño, también a veces me gusta ser toda una dama-caballero-muy-dama jaja.
    Y supongo que esa debe haber sido la fomra en que le empecé a gustar a mi actual novia (que amo tanto), que antes de mi tampoco habia estado con niñas :O
    Así que, si-se-puede!
    jaja
    Lindo tu blog, nos leemos.
    CHAU!

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  2. Anónimo6/7/10 1:12

    uuuuufffff....
    buena

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