26 de junio de 2011

Sin título



Una vez mas

No pretendía seguirlo ni encontrarme con él. Mi hermano, una ¿amiga? y yo aparecimos en ese lugar, era una especie de casa acogida quizá un centro espiritual, no lo sé y mis hipótesis estaban erradas. Era un taller de escritura, promovían el arte de las letras y un par de idiomas, como el francés.
El lugar tenía parquet y todo estaba hecho de piedra, piedra las paredes, una chimenea, y un pozo que se acomodaba en el centro de lo que sería una sala para estar… Entramos y me lo mencionaron..

- Claudia ahí va.

Yo no podía creerlo, no quería creerlo ¿Cuánto tiempo pasaba que no lo veía? Estaba igual, con jeans y un sweater, su pelo corto y la distancia no me dejaba ver si usaba o no barba. Toda su familia al parecer visitaba el lugar, vi a su hermana, su cuñado y probablemente también estaría su novia, a la cual no vi. Se veía más delgado de lo normal, su sweater se ajustaba a su cuerpo, era negro casi tanto como su pelo y sus ojos, que no los veía a lo lejos, pero podía perfectamente recordarlo.
Saliendo de la sala de estar a mano derecha había nada más que dos piezas, me emocionaba la idea de saber que él estaba adentro y yo estaba a metros de él, pero no sabía que yo estaba ¿o sí? ¿Me había visto?
En fin, luego de toda esa emoción me retiré del lugar, pensando fríamente que a nadie le importaba el que nuestros cuerpos y nuestras almas habían convergido en el mismo punto, en el mismo lugar y a la misma hora, a nadie le importa ni a nosotros mismos.

No saber lo que se siente



C: Te quiero
CV: ¿me quieres?
C: No, no te quiero. No te quiero, no te quiero, no te quiero.

Crimen imperfecto



La gente los veía como una suerte de pequeños inocentes que no tenían la culpa de lo que habían hecho, pequeños inocentes de diez y seis años o más, conscientes, pensantes, repugnantes. La televisión mostraba imágenes de ellos, que al cometer el crimen, intentaban huir del lugar saltando una reja que les fue imposible. ¿Qué habían hecho? Ellos mismos sabían y no se sentían inocentes de lo que había pasado. Se les fue de las manos.
Lo maltrataron, le pegaron, lo torturaron es mas… lo amarraron, apretaron y reventaron… dejando que sus partes internas se vaciaran por alguna parte que ya no estaba de su cuerpo, lo arrastraban por el lugar… yo solo le vi la cara… seguía vivo. Era una escena demasiado aterradora, para ser verdad.

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