14 de abril de 2009

Escape


14 Abril 2009

En la sala de clases el maestro tenía mucha afinidad con su alumna, él tenía unos 30 años y en su cara tenía huellas de un severo acné, de igual forma, tenía una apariencia atractiva, sensual y muy varonil. Se acerca a su alumna para hablar sobre alguien en particular.

- Me preguntó cuando lo invitaría nuevamente a la clase, dijo el profesor.

- ¿Quién?. Respondió la alumna

- El chico de la otra sección que está enamoradísimo de ti.


- ¿y quien es? Yo no conozco nadie que esté enamorado de mí.


- Como que no, si esa clase no te despegaba los ojos ¿Cómo lo haces?


- Yo no hago algo, dijo la alumna.

De pronto ya no estaban en la sala de clases, sino en una habitación, ella estaba acostada y él también.

- Pero bueno no lo conozco y no me gusta. A mi me gustas tu.
Dice la alumna al maestro.

- ¿Qué dijiste?Pregunta el profesor.

- Tú, me gustas.

¿Era una relación? ¿Qué tipo de relación? Nuevamente el escenario cambia y están en casa de un pariente de ella, sus abuelos.
Él, su maestro, solo tenía intenciones de acostarse con ella, pero esta no quería. Sería la situación como un acto de violación. Él la obliga a beber una sustancia para adormecer y poder lograr su objetivo y la chica busca cualquier tipo de arma con cual defenderse, un vaso, un cucharón, un fierro. Lo golpea, arranca, se transforma el escenario en casi una batalla campal entre el hombre y la chica, ella solo quería poder zafarse de su propósito, el de él, estar con ella.
Al llegar su madre y su abuela ella se siente mas aliviada.

- En serio madre el quiere abusar de mi, ayúdame.


- El no podría hacer eso ¿Cómo quieres que te crea? Dice la madre

- Abuela ¿y tu me crees? Está enfermo, piensa solo en sexo.


La dirige hacia él para que pueda comprobar con su propia vista el hecho y el hombre que alguna vez fue el maestro ya no fue mas y era el abuelo de la chica, enfermo con una avanzada demencia en el jardín de la casa se disponía hacer de las suyas con las pocas fuerzas que le quedaban para manejar a su pequeño amigo.

- ¿me crees ahora?

11 de abril de 2009

Palafitos en Curicó

11 Abril 2009

Me preparaba para viajar, destino, Curicó. En el lugar estaría mi prima y mi tía y la dueña de casa, esperándome. Yo debía ir a dejar un curriculum para trabajo. Llego al lugar y salgo a pasear con mi prima, vamos a la playa que a mi parecer lo que menos parecía era playa

- Esto es no es playa es como una caleta, como un río en realidad, no puedes siquiera acostarte en la arena y además hace frío.


Yo miraba el cielo y estaba nublado, nos devolvemos a la casa.
Sentía esa extraña sensación de que los días nublados y el frío en la playa me deprimían, no se por qué, quizá me recuerde algún mal momento.
Camino al lugar donde nos estábamos quedando me doy cuenta que eran palafitos, wow, magnifico pensaba yo, me quedo en uno de los balcones de las “casas” y era algo muy extraño, los palafitos estaban en forma de u y se tambaleaban con el movimiento del mar.

- ¿están acostumbrados a vivir así? ¿en constante movimiento? Pregunté y me sentía algo asustada.

- Yo me voy de aquí

Cegada con mí idea de marcharme del lugar estábamos en una pieza acostadas, mi tía, mi prima y yo y además una señora que de vez en cuando daba opiniones con respecto a nuestra conversación.

- Tía yo me voy


- ¿pero cómo? No llevas ni un solo día,
me responde ella.
- No me importa, vine a dejar el curriculum y me voy no necesito mas, no quiero estar aquí.

- Pero Claudia… ¿Cuándo te demoras de aquí a Santiago?

- 6 a 8 horas,
dice mi prima.
- Son las 8 de la noche Claudia llegaras muy tarde, agrega mi tía.

- No me importa ¿Qué me podría pasar? Yo me voy.

Finalmente ya no había mas que hacer y convencida de mi decisión fuimos a sacar pasajes, un par de estampillas, foto, tramites varios, y para poder viajar necesitaba agregar algo en mi libreta de familia que mi tía erróneamente lo hizo en la suya, en fin, detalles, seguí mi camino.