28 de noviembre de 2009
De paso
Llegué con mi Ron y mi cuerpo a su departamento, para verla. Por alguna razón sentí de inmediato que no era bien recibida (nunca lleguen de improviso). Dejé mi Ron sobre la mesa y fuimos a la habitación, nos besamos, besamos y besamos y tanto beso solo termina en una cosa. Tiradas en su cama nos quitábamos poco a poco los que nos pertenecía de una manera eufórica.
- Tengo que decirte algo
- ¿Qué?
- Ando trayendo pantys.
- Jajajaja no importa
Íbamos bien, hasta que tocan la puerta.
- Llamó y dice que está cerca, debes apresurarte.
No entiendo nada pensé, pero seguimos en lo nuestro, al parecer el quitar nuestras pertenencias era interminable y nuevamente se asoman a la puerta.
- Está llegando.
¿Quién se supone que viene?
Otra vez tocan la puerta y esta vez fuimos interrumpidas, ella no se inmuto en subirse los pantalones y salir, con eso su ex relación masculina me había visto en ropa interior. Me sentí incómoda, no era parte de la situación, era una allegada que no tenía lugar. Me vestí, salí de la habitación, pasé al comedor, vi al muchacho en cuestión, tomé mi ron y me fui.
15 de noviembre de 2009
Resurrección de sueños

El día miércoles y jueves fueron como mucho un mal día. Se supone que el vaso de agua, leche, gaseosa, vino, o ron Maddero extra añejo como usted quiera, va llenándose de a poco ¿y que pasa? Que cuando ya está lleno no cabe nada más y empieza a rebasar todo el contenido. Eso mismo me pasó el día miércoles y jueves, con lo que me trajo desear usar lentes oscuros para disimular mis ojos hinchados que ni siquiera pude abrir en la mañana pero que una ducha caliente ayudó y mucho.
Pero lo bueno de todo este asunto es que desde el día jueves que he vuelto a recordar mis sueños. Parece que eso de guardarme toda la mierda y tratar de vivir con mis conciencias separadas además trajo consigo no recordar mis sueños hace cuatro meses.
Por lo tanto tengo tres sueños para contarles, el de jueves en la noche, el de viernes en la noche y el de anoche.
Viernes 13 de Noviembre
Una profesora muy simpática me pide por favor que yo haga una especie de tutorías a unos chicos de mi universidad, no recuerdo si de Matemáticas o Economía (y es que en los dos me va bastante bien). Yo estaba realmente nerviosa, sentía que mi sueño se estaba haciendo realidad, que podría pasar a ser ayudante de algún profesor de Matemática o Economía y luego podría enseñar yo (Sueños, Claudia, sueños…).
La cosa es que todo iba magnífico, esta señora me dirige hacia un pasillo y entramos a una sala que tenía un techo muy alto y parecida a los edificios históricos de Teatinos, en realidad el único que conozco por dentro es el Gobierno Regional porque mi madre pasó su vida allí, ah claro y el Palacio la Alhambra que queda a la vuelta y es muy de la misma onda. Cuando entro resulta ser que no son un par de alumnos sino unos veinte alumnos y yo caigo en colapso nervioso (en realidad no) y comienzo a dar la clase. Pero el problema de todo es que estos nenes nunca me toman en cuenta y como yo soy poco alterada les digo:
- ¡¡¿Ustedes creen que yo estoy aquí para perder mi tiempo?!!!
- Aprenden o los torturo, no no, ya Matemáticas y Economía puede ser una tortura para cualquiera (aunque para mi no)
Y nada de eso resultó muy bien pues apareció una maestra como de mil años (que en realidad tiene nombre y apellido pero ¿para que mencionarla verdad? Y me encara que yo trataba mal a los alumnos y bla bla bla! A lo que tuve nada más que defenderme. Seguro y ahora me quedan ganas de ser ayudante.
Sábado 14 de Noviembre
Creo que este mejor lo olvidamos, porque ya casi está hecho. Solo recuerdo que PE estaba en él y nada mas.
Domingo 15 de Noviembre
Estaba en su lugar de trabajo, aunque distaba mucho de eso. Era un lugar abierto, una casona antigua (estilo Palacio la Alhambra), era un cerro, era todo en un solo lugar. Estaba PE y ella conversando de cosas sin importancia mientras observaban como todos se divertían. Pero PE no tenía el aspecto de siempre, era gordo, rasurado y se veía mas joven.
- No me gusta seguir por estos caminos y escaleras, me asustan, siento que no estas caminando realmente solo.
- ¿Vamos? No tengas miedo sígueme, le decía PE.
Y lo siguió, así es, siguió a PE por los pasillos y escaleras hasta que en la mitad del camino el miedo y confusión hizo que tomara marcha en reversa.
Ella volvió donde estaba antes, y observaba llegar tipos y tipas disfrazados, era como un desfile de disfraces en Biblioteca, salvo que biblioteca era un pasillo de una casona antigua que daba escalofríos (bueno quizá no está tan lejos de eso).
- ¿por qué están disfrazados?
- Porque hay una fiesta de (no recuerdo el nombre, pero era muy mono, algo así como Queretaro)
- ¿y por qué no me invitaron? (envidiosa, tienes que trabajar).
De pronto entran dos personajes ilustres GA y PS, si ilustres. Cosa a lo que ella los siguió a sus oficinas y no sé bien por qué les lanzó con todo:
- Sabes que GA. Tu y PS son unos mediocres, no hacen nada bien y todo es a última hora, estoy segura que tu capacidad intelectual no supera sobre la media, o realmente la flojera te tiene pésimo. Tómalo en cuenta, no es nada agradable.
Luego de eso ella salía al patio y vuelve a encontrarse con PE, pero esta vez si era él y no se veía nada bien. Ella recordaba que él le había enviado un correo con solo una palabra, que precisamente ahora no recuerdo. Se acercaba a ella y CB.
- No me siento bien
Ella lo abrazaba y acomodaba su camisa, con su mano en su cuello y hombro.
- ¿Sabes que puedes contar conmigo siempre? No me gusta verte mal y no voy a dejarte caer, yo estoy aquí.
No se bien si él le respondió pero ella tuvo que volver a su trabajo para seguir discutiendo el tema con GA. Tuve que subir un cerro bastante empinado que cuando ya estaba en la cima casi cae de espaldas y una señora le ayudó y llegó.
Y la verdad no recuerdo mucho de lo que pasó después, ella estaba media asustada de perder su empleo (aunque no quedaban ni dos meses) y GA le dice que le parece excelente que ella le diga esas cosas, ya que conlleva a una mejor relación jefe-empleado y siempre es bueno dar a conocer lo bueno o malo de nosotros.
10 de noviembre de 2009
Te busqué

La busqué, no sé bien para qué ni por qué pero lo hice. El teléfono público me esperaba con un par de personas detrás de mí las que no se inmutaban ni hacían alardes de mi demora. Traía un chaquetón de bolsillos grandes y en ellos las monedas se me hacían tan pequeñas que no podía encontrarlas. Sacaba un puñado y solo salían las que yo no necesitaba, para poder acortar la distancia tomar el maldito teléfono y marcarle. No sé cuanto tiempo me habrá llevado encontrar solo una y es que el destino no estaba a mi favor y decidí establecer un bolsillo para cada moneda, así todo sería más fácil. Sacaba monedas y solo salían las que no necesitaba y las apartaba en el bolsillo derecho, cuando al fin salió la que yo esperaba la ingresé por la ranura, marqué el teléfono y no contestó.
Ese día desesperadamente necesitaba saber de ella, qué hacía, cómo estaba, si me extrañaba, si me necesitaba.
Volví a casa con la sensación de una fiesta a la cual no asistí, no me invitaron y ella estuvo ahí. Mi amiga sabría detalles de lo acontecido pero nadie parecía interesado de ponerme al día sobre ella ¿Qué estaba pasando?
¿Sabes si tomó? ¿Estaba con alguien? ¿Está bien?
Y no recuerdo nada mas y solo sé que hubo algo, no sé precisamente si la hallaba, no supe nada certero salvo mi desesperada necesidad de encontrarla.
7 de noviembre de 2009
Pasado

Hay tres cosas que extraño del pasado. Mis clases de arte, a mi perro Benja y recordar mis sueños ¿Se los habrá robado alguien?
Anoche salí con un chico rubio, aparecido que no conocía. Y MA se quedaba atascada en su auto frente de mi departamento y yo le decía:
eres la única persona que no se la puede con un auto.
Se quedaban a dormir en mi casa, ella y sus dos amigas y yo tenía un cachorrito hermoso.
¡¡Alguien venga a resucitar mis sueños!!
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